ProUni

Entrevista al Ing. Carlos Horna

1.A lo largo de su trayectoria, ¿qué tipo de retos profesionales le han exigido adaptarse o aprender más allá de su formación inicial?

Creo que han habido varios retos para los que no sé si salimos preparados de la universidad o no… En verdad, son situaciones que tenemos que enfrentar y superar. El primero tuvo que ver con tomar la decisión de salir del país para ir a trabajar a Asia después de pocos meses en el mercado laboral. Esto terminó siendo una gran experiencia, no solo profesional, sino de vida. Imagina irte a vivir y trabajar a un mundo totalmente diferente del que estabas acostumbrado. Un mundo con gente de otra raza, otra religión, otro idioma, otra cultura… ¡y al otro lado del mundo!

El segundo gran reto quizás fue cuando, al regresar al Perú y trabajar en una empresa peruana, de pronto nos vemos en una situación de recesión total… y me ofrecen la oportunidad de salir a vender en vez de trabajar en planta, debido a que no había mucho que producir y se tenía que salir a vender para poder producir después y así mantener la operación vigente. Tomé la oportunidad y las cosas empezaron a cambiar para bien para nuestra operación.

2.En su experiencia, ¿qué factores suelen marcar la diferencia entre un proyecto de ingeniería que solo cumple lo técnico y uno que genera impacto real?

En cualquier operación o proyecto, sea de ingeniería o de lo que sea, la diferencia la marca la gente. Creo que, desde la cabeza o dirección hasta el empleado más joven, es importante tener un equipo integrado alrededor de las metas del proyecto, preparado para las tareas necesarias y cohesionado por la cultura que marca el director o líder del proyecto.

3.¿Qué cambios ha notado en la forma de trabajar en ingeniería en los últimos años (herramientas, metodologías, trabajo en equipo, etc.)?

En ingeniería se han dado muchos cambios en la forma de trabajar… Cuando empecé en la UNI, estudiábamos y resolvíamos problemas con la ayuda de reglas de cálculo, luego calculadoras; después vinieron las calculadoras programables, y al salir saltamos a las PCs.

Pasamos de hacer planos a lápiz y rapidógrafo, a hacer planos en computadoras y AutoCAD… y los planos los dibujaba una ploteadora. Pero luego hemos saltado a programas especializados que se usan para dibujar, modelar, calcular y producir… y pronto, con la ayuda de la IA, todas estas tareas se harán automáticamente especificando algunos parámetros.

Los métodos de fabricación también han evolucionado tan rápido que se vuelve un reto estar al día con todos los cambios que se han dado en diversas formas de mecanizado o producción de piezas con impresión 3D e IA en los talleres.

4.¿Qué tan importante considera mantener redes o vínculos profesionales activos a lo largo de la carrera y por qué?

Una de las cosas más gratificantes de trabajar en equipos es que llegas a conocer gente de diversas especialidades, edades y culturas, y muchas veces con diversos intereses, con quienes desarrollas relaciones de amistad que van más allá de la oficina o el taller… quienes, junto con tus amigos de las aulas universitarias, se vuelven la familia que no tenías.

Como familia, estos amigos o compañeros no solo son una base de apoyo y soporte mutuo, sino que pueden ser tus socios o compañeros en otros tipos de actividades más allá de las oficinas o talleres. Creo que eso es lo más importante de conocer gente: nos ayuda a conocer y entender mejor a los demás, así como a nosotros mismos también.

5.Desde su perspectiva, ¿qué valor aportan iniciativas como el PROUNI en la articulación entre egresados, estudiantes y la comunidad de la UNI?

Creo que es muy importante la unión entre alumnos, egresados y la comunidad de la UNI en general. Y el Patronato es muy importante en esa visión. La asociación de egresados es otro mecanismo para ese intercambio y relación.

Ojalá un grupo más grande de exalumnos participara, vía ProUNI, en el apoyo que la UNI necesita. Apoyo que, de diversas maneras, casi todas las instituciones universitarias del mundo reciben de parte de sus alumnos o de la industria/empresas que se benefician de la preparación de sus graduados.

Creo que nos falta mucho en eso de trabajar para la comunidad mediante el apoyo a las universidades. Como egresados y estudiantes de la UNI, deberíamos hacerlo nuestra obligación: trabajar por su engrandecimiento, porque eso también es trabajar por el engrandecimiento del Perú.

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